
La
Corporación Vida Buena fue fundada por el Padre Mario Zañartu
S. J. a finales del 1997.
Desde 1994, el Padre Mario Zañartu con el apoyo de la Compañía
de Jesús, impartía conferencias, clases y organizaba
espacios de reflexión en torno al ámbito de la ética
en la Educación y los Medios de Comunicación.
A raíz de estas charlas y reuniones, en 1995 un grupo de
destacados publicistas, alumnos y amigos del Padre Mario, crearon
la Campaña por la Vida Buena. Esta campaña estuvo
constituida por 10 spots para televisión, protagonizados
por personajes como: el Ogro y el Pollito.
Su objetivo fue promover valores para la convivencia, actitudes
positivas para la vida y las relaciones humanas.
Gracias al aporte de diferentes canales de televisión,
esta campaña fue transmitida en forma masiva conquistando
la atención de los televidentes, mostrando actitudes tremendamente
humanas y fomentando valores. Las evaluaciones de la Campaña
arrojaron resultados muy positivos en términos de recordación,
y también se constató a través de estudios,
la percepción social de que este tipo de iniciativas, era
necesaria para el bien y el mejoramiento de la calidad de vida
de los chilenos.
En 1997, se comienzan a realizar talleres y seminarios para profesionales
de las comunicaciones y de la educación, con el propósito
de generar un cambio en la forma de promover los valores. A fines
de ese año, apareció la revista Vida Grossa (actualmente
Vida B), cuyo objetivo es generar un espacio de comunicación
para niños, donde ellos puedan intercambiar sus experiencias
valóricas y abordar temas de interés desde una perspectiva
centrada en lo ético y lo humano.
Al finalizar el año 1997, se autoriza la constitución
de la Corporación Vida Buena como organismo independiente
de la Compañía de Jesús y se constituye su
directorio. Poco tiempo después, fallece su fundador, el
Padre Mario Zañartu S.J.
En 1998 el directorio formado por Eugenio García, Paulina
Labarthe, Cristian del Sol, Isabel Castro, Eugenio Correa, Julio
de Rementería, Gustavo Rivera, Verónica Muñoz
y Jaime Carril, entre otros, con el apoyo de Paula Fontaine y
Raúl Menjibar, comienzan a trabajar orientados a la realización
de un segundo esfuerzo por difundir y promocionar valores. En
este nuevo período se realiza una nueva campaña
de spots publicitarios y se gestan los talleres de formación
valórica, que utilizan metodología activa como el
juego y teatro, para niños entre 7 y 12 años, dirigidos
a la formación y entrenamiento de actitudes positivas para
la convivencia.
En 1999 con el propósito de generar un cambio en la dinámica
de las relaciones humanas al interior de las empresas, se forma
un equipo de trabajo para crear talleres de capacitación
destinados a fortalecer la práctica de actitudes positivas
y mejorar los canales de comunicación entre los trabajadores.
De aquí nace el taller Actitudes Positivas en el
Trabajo que es inscrito en Sence.
Desde ese año en adelante la corporación ha ido
fortaleciendo y trabajando sus áreas de acción:
Difusión a través de los medios de comunicación,
Talleres para Niños, Profesores, Empresas, Revista Vida
B, programas de extensión y reflexión.